10 julio, 2018

Tres profesores cuentan su experiencia en sus exámenes de candidatura

Estamos en julio y se están desarrollando los exámenes de candidatura para los futuros doctores de nuestra Facultad. Es un paso intenso y que marca la carrera de los científicos. Para conocer más sobre este desafío y saber los consejos que les darían a los estudiantes actuales, conversamos con tres profesores de la Facultad y esto fue lo que nos contaron.

 

Waldo Cerpa, profesor y Director del departamento de Biología Celular y Molecular

¿En qué años hiciste tu doctorado?
Comencé en 2005 y terminé mi doctorado en 2009, y a partir del 2010 me fui a hacer un posdoctorado hasta el 2013, cuando volví acá contratado, ahora, como académico. El posdoctorado lo hice en la Universidad de Washington en Seattle, estuve principalmente en el área de la neurofisiología, tres años en el departamento de fisiología y biofísica. Mi doctorado lo realicé acá mismo en la Facultad de Ciencias Biológicas y en el mismo departamento, en la mención en Biología Celular y Molecular.

¿A qué edad iniciaste tu doctorado?
Yo empecé mi doctorado en la UC con 25 años, tenía 29 años cuando me doctoré.

¿Cómo fue su proceso de examen de candidatura?
En el tiempo en que yo hice el doctorado también eran cuatro años en los que te daban la posibilidad de extenderlo hasta medio año más o un quinto año. Pero a diferencia de lo que pasa actualmente, antes había un nivel mucho mayor de flexibilidad en torno al tiempo en que tú te podías demorar, yo creo que eso ha cambiado bastante y tiene que ver con las fuentes de financiamiento que existen actualmente, en las que la mayoría tiene becas específicas y esas becas tienen una cobertura temporal definida.

¿De qué se trató tu tesis?
Cuando hice mi tesis de doctorado planteé herramientas que no existían acá en la Facultad, entonces, yo hice mi tesis básicamente en tres laboratorios distintos: en Estados Unidos, y además hice probablemente la mitad de la tesis en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso. Esto, porque con mi tutor, el Dr. Nibaldo Inestrosa, nos dimos cuenta que con las herramientas que teníamos en el laboratorio no éramos capaces de contestar la pregunta biológica con todas las aristas que nos interesaban, entonces, se tomó la decisión que incluso abrió una línea de investigación que todavía continúa en su laboratorio relacionada con electrofisiología. Con esta aproximación abordamos elementos que tenían que ver más bien con cambios generales en las neuronas, una mirada más funcional, y para eso la mejor herramienta que existe es la electrofisiología, que consiste , básicamente, en medir de qué manera una neurona se comunica con otra a través de impulsos eléctricos.

¿Cómo es el examen de candidatura para los estudiantes de doctorados?
En realidad aquí se configuran dos actividades que se realizan de forma conjunta, una es el examen de calificación y otra es el proyecto de tesis. Estas dos actividades académicas se configuran en una sola instancia, en la que se evalúan las dos cosas. El examen de calificación, el que define si estás cumpliendo con los conocimientos mínimos requeridos para desarrollar el proyecto de tesis. La otra instancia, el proyecto de tesis, que tiene mucho que ver con el laboratorio en el que tú estás, qué es lo que vas a hacer experimentalmente, por lo tanto, no necesariamente tiene que ver con los conocimientos que tú tienes de esa área. Entonces, estas dos cosas que se ejecutan de forma paralela se realizan en una sola actividad, que es de presentación del proyecto de tesis, en la que expones qué es lo que tú quieres hacer y por qué, y en esa instancia se aprovecha para evaluar si la persona tiene los conocimientos necesarios para abordar las preguntas biológicas que está considerando en su proyecto.

En general, la mayoría de las veces el examen de candidatura se enfoca a los elementos que tienen que ver con tu proyecto de tesis. Pero muchas veces si tu ocupas una técnica específica, y esa técnica tiene un contenido básico súper fuerte, debes conocer los elementos que te llevan a utilizar esa metodología, y desde luego, como funciona esa técnica. Por ejemplo, si vas a ocupar microscopía tienes que saber un poco de óptica, que son cosas súper básicas, a lo mejor si estás ocupando cultivo celular tienes que tener un montón de claridad de los elementos que pueden estar relacionados de manera básica. Entonces, muchos de los estudiantes llegan a esta instancia con un conocimiento más bien técnico con los que ellos realizan los experimentos, pero muchas veces no existe ese cuestionamiento conceptual tanto a la pregunta biológica y tampoco existe ese cuestionamiento a la parte técnica. Por ello, muchas veces el estudiante se siente un poco débil en algunos aspectos. Entonces, esos elementos son los que se evalúan en el examen de calificación, el estudiante tiene que estar completamente interiorizado de la pregunta biológica, con una claridad respecto a cómo la va a contestar, cuáles son las herramientas, por qué escogió esas herramientas y no otras, cuál es la justificación de haber elegido esa herramienta, de qué manera puedo contestar esa pregunta y cuáles son sus alcances.

¿En qué está el proceso actual del examen para los estudiantes?
En general los estudiantes que ahora presentan su examen tienen claridad, ya que hace un par de meses ellos tuvieron que presentar un resumen sobre cuáles podrían ser las directrices generales para su proyecto, lo que sirve para seleccionar sus comisiones. Los estudiantes ya saben sus comisiones evaluadoras.

Si tuvieras que darle tips a los estudiantes, ¿qué le recomendaría a ellos?
Lo más importante es que ellos revisen las bases de los elementos que están estudiando porque los proyectos de tesis están avalados por el laboratorio del cual ellos vienen, entonces, lo más probable es que ellos se estén embarcando en una pregunta biológica más grande o una pregunta biológica que ya estaba presente en el laboratorio. Entonces, el elemento que tenga que ver con la pregunta, con la hipótesis, quizá la forma, pueda ser importante, pero no la pregunta biológica como tal, para ellos no es algo extremadamente importante de conocer al revés y al derecho, porque es una pregunta que viene del laboratorio donde ellos están. Entonces, hay un sustento de bibliografía, hay un sustento de proyecto que probablemente sustentan esas preguntas biológicas, entonces, esa parte van a embeberse en las reuniones de laboratorio, con la conversa con los profesores, con las conversas con sus pares que están en el laboratorio y que están haciendo tesis de pregrado o doctorado, entonces todos los elementos que tengan que ver con la pregunta biológica y sus generalidades ellos lo van a haber adquirido de manera relativamente natural, con ello, concentrarse en la bases de esas preguntas es más relevante de preparar para el examen.

Según tu opinión, ¿en qué deberían enfocarse los estudiantes?
Los estudiantes deberían concentrarse en defender sus resultados preliminares, que tengan completa claridad sobre cómo se obtuvo ese resultado, o sea, hay un tema de conocimiento técnico, pero por otro lado, cuál es el alcance de ese resultado, qué te está contestando el resultado que tú estás viendo ahí, cosa de no sobreinterpretarlo ni subinterpretar los resultados, y ese es un ejercicio que es extremadamente relevante. Y por otro lado, el sustento que hay detrás: tienes que saber por qué vas a hacer lo que harás, pero no sólo eso, sino que también por qué seleccionaste una aproximación experimental y no otra.

 

María Isabel Yuseff, profesora asistente del departamento de Biología Celular y Molecular.

Tú estudiaste en la Universidad de Chile, ¿cómo era el examen intermedio en el momento en que te tocó darlo?

Sí, yo era estudiante de doctorado de la Universidad de Chile y lo que se hacía era un examen de calificación que no tenía que ver con el proyecto de tesis. En ese tiempo el desafío era encontrar un tema en el cual uno no haya trabajado antes, ni en pregrado, tomarlo y plantear un proyecto con hipótesis, con objetivos y defenderlo frente a una comisión.

¿Tenía que ser absolutamente novedoso?
Sí, Era un gran desafío encontrar un tema. Yo lo di el 2001 y en ese tiempo existía internet, pero la información no era tan fluida. Uno tenía un semestre para meterse y trabajar el tema.

¿Era un desafío el desarrollo también?
Sí, un desafío intelectual muy grande. Tenía una parte romántica porque uno se sentaba con los libros y revistas en la biblioteca y uno se sentía en verdad en una búsqueda muy propia. Era la primera vez que tenía que buscar un tema por uno mismo y sentir un poco la obsesión por entenderlo, esa curiosidad insaciable y decir: yo no entiendo y quiero saber cómo funciona esto. Había que buscar y buscar y generar una hipótesis sobre por otra y dar con algo original, era muy desafiante.

¿Cómo se vivía el que el examen no fuera la tesis final de doctorado?
Que fuera un tema no anclado a la tesis era bueno porque le quitaba apego y en mi caso cumplió una doble función. Me motivó en el tema del pensar científico y buscar una respuesta y encontrar la belleza en modelos diferentes, en los cuales uno no estaba a acostumbrada. Y me abrió al tema de la Biologia Celular al que me dedico hoy en día.

Te abrió un mundo…
Sí. Yo elegí el tema de la arquitectura interna de la célula, particularmente como se re-organizaba una celular frente a diferentes estímulos. La pregunta era cómo se heredan las mitocondrias de una célula madre hacia la hija. Usé un modelo unicelular que eran las levaduras, que tenían sus ventajas de poder hacer genética. Hasta antes yo estudiaba plantas y después de este trabajo me dediqué al mundo de la biología celular y al tráfico de vesículas y organelos y como se organizan frente a diferentes estímulos –dicho globalmente-. El tema de mi examen de candidatura me encantó y me maravillé con la célula y cómo se organizan tan eficientemente para cumplir diversas funciones claves para el organismo.

¿Y cómo fue el examen mismo, muy difícil?
Al llegar lo recuerdo muy estresante, recuerdo tres profesores que estaban en la comisión y me acuerdo de uno de la católica. Que no se debe acordar pero yo sí, era Javier Jordana –ríe-. Fue un examen largo, al menos tres horas. Muy intenso. Los profesores tienen la información de uno en la carpeta, revisan todo el proceso. Era muy formal además. Uno hacía una presentación y luego te iban preguntando, desafiando e iban cuestionando si esa era la hipótesis, si esa era la salida más apropiada para resolver los problemas. Ellos también se podían extender y explayar y podían preguntar cosas más allá.

Te ayudaban a reflexionar. ¿Y eso te estresó?
En el momento antes de empezar sí, pero en la medida que me fui metiendo en el tema, me fui empoderando y eso fue un satisfacción. Me di cuenta que yo sabía y que le había dedicado tanto tiempo a este tema y que yo sabía las respuestas y si no, las podía elucubrar en mi cabeza con los conocimientos que tenía y eso me dio un sentimiento de confianza. Ahora entiendo que el objetivo era para sacar lo mejor de uno, y eso tal vez uno no lo sabe cuando es estudiante, pero es así.

¿Te marcó este examen?
Sí, para mí hay un antes y un después. Me fue bien, recibíun buen feebback pero eso no fue lo relevante, después del examen yo sentí más fuerza, sentí que yo podría tener mi grupo y podría llevar proyectos independientes porque yo supe cómo proponer esta hipótesis, y la pude defender frente a gente que sabía mucho más que yo.

¿Qué recomendaciones le darías a los alumnos actuales?
Primero romper la barrera del miedo y confiar en la propia formación y que uno tiene las respuestas en todo lo que ha leído y ha estudiado.. Y confiar que la comisión quiere sacar lo mejor de ellos y si se entregan a este proceso le van a sacar mucho provecho, van a tener un muy buen comienzo de proyecto de Tesis.

 

Rodrigo de la Iglesia, profesor asociado el departamento de Genética Molecular y Microbiología.

Rodrigo de la Iglesia

¿Dónde estudiaste tu doctorado?
Yo hice la licenciatura en Biología acá, saqué el título profesional de biólogo acá e hice el doctorado en genética molecular y microbiología acá. Y de ahí me fui a hacer un posdoctorado a Concepción, y después volví para acá de profesor.

¿Entraste al doctorado sabiendo lo que quería investigar en específico?
No, de hecho yo entré al doctorado cuando estaba trabajando en ambientes terrestres y cuando entré al doctorado hice el switch a ambientes marinos.

¿De qué se trató tu tesis?
Mi tesis fue estudiar cómo la contaminación por cobre en una región particular de Chile afectaba en la zona intermareal al componente microbiano. Y habían hartos antecedentes que esa contaminación hacía bastantes estragos en la macrofauna por decirles de alguna forma a algas y organismos del intermareal clásicos, pero fueron las primeras aproximaciones al componente microbiano como base estructurado de las tramas tróficas. Un poco eso era la idea, en el fondo la pregunta subyacente era ver si lo que se observa para macroorganismos también lo observábamos para microorganismos.

¿Su doctorado tuvo la misma modalidad que tienen los estudiantes actuales en la Facultad de Ciencias Biológicas?
La misma: calificación y candidatura juntas. Nosotros teníamos un año y algo de clases antes del examen, pero era más tirado hacia los tres años, creo que mi examen fue más cerca del tercer año que del año y medio. Mi tutor fue Bernardo González, trabajó acá y hace unos años se fue a la Universidad Adolfo Ibáñez, y mi cotutor de tesis fue Juan Correa, el decano actual de la Facultad.

¿El examen fue estresante para usted?
Absolutamente. Es estresante porque es un hito, porque al menos en mi caso era la primera vez que tenía que defender una idea que uno cree que es 100% de uno, por supuesto está en el marco de un proyecto de investigación más grande. Pero en ese caso era 100% la idea de uno, y te juntas con tus pares, y en esa época era un poco distinto a ahora. Ahora la idea es que la comisión tenga un rol más afable con el estudiante, como que lo acompañe; antes uno iba preparado a que el comité iba a sacar las catanas y tenías que defenderte bien de todas las preguntas que te iban a hacer, y la palabra responder bajo presión como finalidad anexa al examen siempre rondaba en el ambiente.

¿Cómo te preparaste para el examen?
Lo que yo hice -por recomendación de mi tutor, y que yo les sigo recomendando a mis estudiantes- es practicar muchísimo el discurso de tu presentación, que estén muy claros cuáles son los argumentos que te llevan a la pregunta. Tienes que tener súper clara la pregunta que quieres responder, y para eso hay que manejar bien los conceptos básicos, que cada palabra que vas a usar durante tu discurso sepas lo que es. El peor error que puedes hacer -en mi opinión- es ponerte a hablar cosas o mostrar figuras de experimentos o diseños experimentales que no tienes muy claro qué es lo que son. Y lo otro es presentarles a tus pares, a tus compañeros de doctorado, eso también lo usé y encuentro que es súper útil.

Ensayar el examen.
Sí, y ensayar con ellos. Aparte que tus compañeros van y asumen la responsabilidad porque van en la misma actitud de tomárselo en serio. Creo que eso ayuda mucho.

Dice que ahora pareciera ser más “afable”, pero ¿qué dificultades crees que enfrentan los estudiantes de ahora?
Es una situación de incertidumbre: tú y tu tutor, y por ahí tus compañeros de laboratorio, saben que la idea es buena o creen en la idea, o te entienden, pero cuando te paras a hablarles a otros profesores -uno que ni siquiera es de la Universidad, porque tiene que haber un externo-, no sabes qué te van a preguntar, no sabes qué te van a entender, esto que para uno es lineal y absolutamente clara es una incertidumbre que te pone nervioso. O a mí al menos me pone súper nervioso.

¿A sus compañeros también les pasó eso?
Hasta donde me acuerdo, sí, para todos era como el tema el examen de candidatura.

¿Es tutor de tesis ahora? ¿Qué le recomienda a sus estudiantes ante el examen y el proyecto?
Lo mismo que te acabo de decir. De hecho los hago presentar varias veces en el laboratorio antes del examen en sí, y ahí uno va calibrando, hay gente que tiene más facilidad de palabra y que no se le notan los nervios. Pero hay gente que se pisa la cola y que requiere que el tutor o el grupo al menos lo esté guiando, acompañando, antes que se enfrenten a la comisión.

Haciendo memoria, ¿le fue bien en su examen de doctorado?
Sí, me fue bien, y la sensación de después es lo máximo.